
Fatoumata Tangara, 14 años, lleva dos años educando a jóvenes de su misma edad. Afirma que es importante que las y los jóvenes hablen con otras personas de su edad, porque "en ocasiones cuando hablamos con personas adultas, no podemos decirlo todo". Además, añade que es necesario concienciar a las madres y padres para que permitan a las niñas ir a la escuela y continuar sus estudios. Foto: Laeïla Adjovi/Oxfam
Los modelos económicos actuales han fallado al mundo. Se trata de sistemas viciados y sexistas que han concentrado el poder en manos de una minoría, a costa de las personas más pobres y marginadas del planeta. Han agravado la crisis climática que está destruyendo millones de vidas y de medios de subsistencia. Perpetúan las diversas e interconectadas formas de desigualdad que son la causa subyacente de la pobreza y la injusticia. En numerosos países y regiones, a las personas se les niega la posibilidad de decidir su futuro.
Pero la desigualdad no es inevitable. Ha llegado el momento del cambio. Un mundo mejor está a nuestro alcance. Un mundo en el que las mujeres y las niñas puedan decidir sobre su futuro y las personas vivan libres del yugo de la pobreza. Un mundo en el que todas las personas tengan la oportunidad de prosperar.
Que hacemos
Trabajamos con miles de organizaciones socias y aliadas en 87 países prestando apoyo a comunidades para que puedan mejorar sus vidas, fomentando la resiliencia, y protegiendo vidas y medios de subsistencia en tiempos de crisis. Precisamente porque queremos soluciones duraderas, combatims las desigualdades que mantienen a las personas sumidas en la pobreza y la injusticia, abordamos las causas estructurales, y no los síntomas, y hacemos campañas para promover un cambio real y perdurable.
Nuestra visión: un mundo justo y sostenible
Creemos que todas las vidas son iguales. Nadie debería sufrir discriminación o vivir en la pobreza. Queremos un mundo justo y sostenible en el que todas las personas puedan interpelar al poder y reclamar sus derechos de forma segura, y garantizarse un futuro mejor.
Ofrecemos apoyo directo a las personas y comunidades que viven sumidas en la pobreza, principalmente en países del Sur global. Tratamos de añadir valor al trabajo de nuestras organizaciones socias y de aquellas personas que luchan contra la discriminación, la exclusión y la explotación.
No obstante, si queremos que este cambio sea sostenible, éste debe ser sistémico. Para contribuir a lograr un cambio duradero, nos movilizamos para transformar los sistemas, políticas y prácticas que tienen mayor impacto en la vida de las personas.
Cómo trabajamos es tan importante como en qué trabajamos
Nuestra visión, misión y valores guían nuestro trabajo, así como el cambio transformador que buscamos. Somos conscientes de que para estar a la altura del reto que supone un futuro complejo e impredecible, debemos desarrollar nuevas habilidades, más innovadoras, y mejorar nuestra capacidad para adaptarnos rápidamente a contextos cambiantes.
También somos conscientes de que las desigualdades que causan la pobreza y la injusticia son complejas y están entrelazadas. Son producto y se sostienen gracias a sistemas injustos, profundamente arraigados y que interactúan entre sí –tales como el patriarcado, el sexismo, la casta y el racismo– que pueden afectar a cualquier persona, en cualquier lugar.
Por ello adoptamos un enfoque multidimensional que diferencia a nuestra organización y nuestro trabajo.

Aplicamos una perspectiva feminista a todos nuestros análisis y abordamos la justicia de género y los derechos de las mujeres en todas nuestras acciones.

Amplificamos las voces y las acciones de las personas que viven en la pobreza y la injusticia, y trabajamos con aquellas que luchan por su causa.

Pensamos y actuamos tanto local como globalmente. Creamos coaliciones dentro y entre regiones, así como desde el nivel local al global.

Trabajamos con las comunidades antes, durante y tras las crisis para mejorar su capacidad de resiliencia, salvar vidas y, juntas, abordar las principales causas del conflicto y del desastre.

Aprovechamos el poder y la influencia de la tecnología digital abriendo espacios digitales y explotando el potencial que ofrecen para los y las activistas en pro de la justicia social.

Nos movilizamos para transformar los sistemas que perpetúan la pobreza y la injusticia. Identificamos, generamos y replicamos soluciones innovadoras y duraderas basadas en pruebas y en la experiencia.
Somos parte de un movimiento global por la justicia social
El cambio a gran escala es posible si nos solidarizamos y amplificamos las voces de las personas en situación de pobreza, injusticia, exclusión y crisis.
La colaboración es la base de todo nuestro trabajo. En todo el mundo, allí donde compartimos nuestra visión y valores, colaboramos con activistas, comunidades, movimientos sociales y la sociedad civil. Buscamos nuevas formas de conectar con la juventud y las mujeres en toda su diversidad, y aspiramos a convertirnos en su socia preferente. Sabemos que somos capaces de marcar la diferencia gracias a las personas que nos apoyan, al personal voluntario, a las organizaciones socias, al equipo Oxfam y a los donantes.
Juntas generamos la energía necesaria para lograr un cambio transformador. Hacemos campaña para influir en los Gobiernos locales y nacionales, los actores del sector privado y aquellas instituciones cuyas decisiones, políticas y prácticas pueden poner fin a la desigualdad, la pobreza y la injusticia.

Nuestras metas para 2030
Los próximos años, de aquí a 2030, serán años de rápidos e impredecibles cambios, y no sabemos cuáles serán sus efectos en esta compleja realidad. Nuestro nuevo marco estratégico global recoge nuestro compromiso, para la próxima década, de alcanzar un futuro justo y sostenible. Se trata de un marco aún más necesario en este mundo devastado por el coronavirus, y que ofrece una dirección estratégica más pertinente que nunca.